¿Acaso es dañino ser fiel a una ideología y no cambiarse jamás de chaqueta? ¿Acaso es perjudicial abogar por el recto camino cristiano que tutela la libre empresa? Florentino Martínez y sus acólitos –Adolfito, el señor Morales y el padre Boquerini– llevan más de tres décadas suspirando por un retorno a las viejas esencias; y ahí siguen, tan frescos como el primer día. Da fe de ello, en las crónicas de Martínez el Facha, Kim, un estilista de la imagen reconvertido a ilustrador e historietista.
Páginas: 64
Medidas: 29x23 cm